Me gusta la música.

Me gusta la música. No soy musicalmente una persona exquisita ni un explorador de tendencias. Nada más lejos de la realidad, pero oigo música.

tormentaAdemás la música me sugiere muchas veces aspectos concretos relacionados con todo eso que me ocupa la mente a nivel “laboral”. Argumentos y sucedidos derivados de canciones que veo en mi lista de destacadas en spotify. Grandes estupideces y temas recurrentes a mis elucubraciones acerca de la productividad en entornos de oficinas, de las tareas y el tiempo del que disponemos.

Hoy ha sido  el tema  “Canción de amor y oficina” de Ismael Serrano el que me ha recordado, que sufrir a veces es voluntario.

Te vi desaparecer bajo la tormenta,

Camino de tu trabajo muy de mañana.

….

Bostezas soñando soles, playas desiertas.

Te asalta un telefonazo. ¿Quién fuera brisa

del aire acondicionado que eriza tu vello

en la oficina?

Vamos a ver, señor Serrano,  la puesta en marcha de políticas de trabajo flexible nos permiten que las personas no tengan que desplazarse cada día hasta la oficina, ahorrando mucho tiempo y evitando desplazamientos inútiles para realizar labores que gracias a los avances técnicos de los últimos tiempos se pueden completar sin dificultad en lugares distintos de la oficina y en horarios que nos permitan optimizar nuestros esfuerzos para conseguir los resultados previstos.

Todavía es más grave que tenga que desplazarse con la tormenta que está cayendo con los riesgos asociados a este desplazamiento.

Hay incluso puestos de trabajo concretos, son los menos, en los que desde lugares con “sol y playas desiertas” se puede también realizar tu trabajo administrativo y de oficina. Yo concretamente no consigo eliminar de los favoritos este lugar. Dadme tiempo.

No quiero dejar pasar el tema del aire acondicionado, caballo de batalla en todas las oficinas, que podremos evitar y que el  vello se erice lo menos posible.

Hoy hemos aprendido, como eliminar la tristeza del señor Serrano, ya que su pareja no se va a trabajar, podrá estar más tiempo haciendo lo que prefiera hacer, no tendrá que atravesar Madrid en medio de esa tormenta de madrugada y trabajará más a gusto con mejores resultados para todos.

Pero no todo es idílico, es difícil e incluso  contraproducente no ir nunca a la oficina, hay reuniones de equipo, seguimiento de objetivos con nuestro responsable, los aspectos sociales del trabajo, debemos mantener nuestro sentimiento de pertenencia a un grupo; aspectos todos ellos que no debemos descuidar.

En la práctica esto supone que un máximo de 2 o 3 dias por semana trabajando desde un lugar distinto de la sede de la empresa, es el número de días  que nos va a permitir optimizar los beneficios reduciendo las dificultades de esta forma de trabajar. Además le permitirá al sr Serrano poder llorar su marcha el resto de los días.

Salu2

 

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