¿Es el trabajo flexible una cuestión de Estado?

¿Es o puede ser el trabajo flexible una cuestión de Estado? Algunos países así lo consideran.

Veamos ejemplos de como  EEUU, Canadá y Australia están acometiendo este tema  junto con los diferentes motivos que cada uno de estos países aporta para potenciar esta forma de trabajar.

Cuando ves que un presidente de EEUU, del gobierno dedica un esfuerzo y realiza comentarios muy concretos acerca de la promoción del teletrabajo o trabajo flexible, creo que algo hay detrás.

En este caso, la ventaja fundamental que usa como argumento es lo que en las empresas privadas definimos como plan de continuidad de negocio. Para la administración estadounidense, no se maneja un escenario en el que el Estado permanezca parado por múltiples causas. Concretamente en el artículo se recuerdan los casos de grandes nevadas en Washington, epidemias de gripe, pero a todos nos surge la amenaza terrorista en general y en particular el cierre total de Boston a todo movimiento, con lo que ello supone a nivel económico.

No hay que perder de vista que las cifras de implantación en EEUU del trabajo remoto casi triplican las de España.

La reflexión final de Barack Obama es una de las fases de cabecera que tenemos grabadas a fuego los que confiamos en las posibilidades del trabajo flexible: “Work is what you do, not where you are

El caso Canadá es más general, aparte de la búsqueda del beneficio de todos los afectados en la implantación del trabajo flexible, desde los estamentos políticos se reflexiona sobre el potencial total del mismo. Detalles de quien y como reflexionaba a nivel político en un post anterior .

Ademas de cuantificar a nivel de país los ahorros/beneficios por medio de un informe exhaustivo perfectamente justificado que hace imposible mirar para otro lado.  Son palabras mayores. Los beneficios sumados para empleados, empresas y sociedad en general suman más de 53.000 Millones de Dolares y 2,1 Millones de toneladas de gases de efecto invernadero. Calculos realizados con criterios de prudencia. (Trabajar dos dias por semana en remoto…)

Parece lógico no mirar para otro lado. ¿verdad?

Por último Australia tiene desarrollado un plan nacional de teletrabajo, un portal propio con un gran numero de recursos, argumentarios y similar. Además existe una practica  calculadora online de costes, ahorros y beneficios tanto para la empresa como para los empleados.

El año 2012 se celebró la semana del teletrabajo inaugurada por la primera ministra vía teleconferencia. Se realizaron más de 30 acciones divulgativas, formativas y de potenciación interna. Insisto en el carácter gubernamental del evento. La National Broadband Network (NBN) distribuye a través su web de casos prácticos, tiene una lista de más de 150 partners de todo tipo asociados al proyecto.

Parece ser el resultado de una reflexión de alto nivel.

¿Para cuando una reflexión por parte de los gobiernos acerca de los beneficios a todos los niveles asociados con la potenciación del trabajo flexible en las empresas, administraciones, etc?

info@moigoi.com

 

 

 

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